Conviertes el flotador en radiografía de muchos blogs: objetos rituales que nadie cuestiona y que no generan una sola venta. Llamar a los comentarios “grasa sobrante” es incómodo, pero acertado en mi opinión. Si no acercan negocio, mantenerlos es estética cara, no estrategia.
Esa metáfora del flotador encima de la mesa es buenísima para ilustrar cómo el mundo de los negocios está lleno de rituales absurdos que la gente repite por pura inercia sin pararse a pensar si sirven para algo.
En la analítica de conversión digital se comprueba constantemente que las secciones de comentarios abiertas en una web corporativa funcionan como un sumidero de atención que distrae al usuario del objetivo principal, que es concretar la venta o la suscripción, aumentando la tasa de rebote por puro ruido visual.
Actualmente y en el mundo que vivimos, sin redactor publicitario te quedas atrás
Conviertes el flotador en radiografía de muchos blogs: objetos rituales que nadie cuestiona y que no generan una sola venta. Llamar a los comentarios “grasa sobrante” es incómodo, pero acertado en mi opinión. Si no acercan negocio, mantenerlos es estética cara, no estrategia.
puedes tenerlos habilitados, pero moderarlos
Esa metáfora del flotador encima de la mesa es buenísima para ilustrar cómo el mundo de los negocios está lleno de rituales absurdos que la gente repite por pura inercia sin pararse a pensar si sirven para algo.
En la analítica de conversión digital se comprueba constantemente que las secciones de comentarios abiertas en una web corporativa funcionan como un sumidero de atención que distrae al usuario del objetivo principal, que es concretar la venta o la suscripción, aumentando la tasa de rebote por puro ruido visual.
Como dice Isra, si los de marketing te dicen una cosa, hace lo contrario